Película para todos los públicos, pero especialmente destinada a público infantil y recomendada hasta 12 años.
James, un pingüino turista procedente del Polo Sur, y Vladimir, un divertido oso del Polo Norte, se encuentran en los hielos del Océano Ártico. Se hacen amigos, charlan sobre sus respectivos hogares y contemplan las estrellas juntos, preguntándose por qué es tan larga la noche en los polos. Como astrónomos novatos que son, tratan de resolver este misterio mediante el razonamiento y la observación, aplicando el método científico. Gracias al rigor de James y al genio inventivo de Vladimir, su aventura científica les conduce a construir un observatorio y una improvisada nave espacial.